El ajedrez está íntimamente relacionado con el desarrollo de las funciones ejecutivas cerebrales, éstas son las que organizan, integran, ejecutan y manejan otras funciones.

El ajedrez hace que las personas sean capaces de medir las consecuencias de corto y largo plazo de sus acciones y de planear los resultados. Fomenta la capacidad de atención y concentración, clasificación, organización de  ideas, genera hipótesis, las analiza y sintetiza dentro de todas las variables que ha considerado y cuando realiza el movimiento está decidiendo cual es la que considera como mejor opción.

Por lo tanto, desarrolla a su vez la responsabilidad, la descentración ya que, el estudiante debe considerar que hay otro adversario que también realiza jugadas y tiene sus propios planes, por lo cual, debe observarlo si quere ganar la partida; también se  fomenta la paciencia, la tenacidad, la creatividad, la aceptación de reglas y también consolida la integración y las relaciones personales ya que, se juega no sólo de forma individual sino también por equipos.

El ajedrez fortalece las funciones ejecutivas y, como éstas son transversales, su efecto puede darse en múltiples disciplinas ayudando al aprendizaje de otras asignaturas, potenciando así aspectos clave del rendimiento escolar y además en la formación del carácter de los alumnos.

Por eso, en el Colegio Seminario, el ajedrez escolar está  a cargo de  profesores que poseen una amplia trayectoria pedagógica, en función de formar no sólo a grandes maestros sino también para incorporar esta disciplina deportiva como herramienta educativa, en aras de acoadyuvar a la excelencia educativa.